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pato en
varios
Hoy, vivimos en un mundo en el que Samal Edamaruku, un científico de la India, está a punto de entrar en la cárcel por demostrar que un "milagro" (la sangre que sale de una estatua de Cristo en una iglesia de Bombay) se debe en realidad a una tubería que gotea. ¿Su delito? "Ofender los sentimientos religiosos". ADV
o tal vez nunca nos fuimos
Al unico al que han procesado por "ofender sentimientos religiosos" es a Krahe aquí en EspañaEn la India son mayormente musulmanes (cada vez más debido a huir de paises de alrededor) y hindues (originarios del subcontinente) pero hay de todo
Al unico al que han procesado por "ofender sentimientos religiosos" es a Krahe aquí en España
Al final es cuestión de pasta.
no solo es agua
Cristo está derramando sangre, no sudando. Según lo que sé, la sangre es roja.
Pero además es coña. Lo que gotea es el óxido mezclado con agua.
Quizá, sólo quizá, quien denunció al pobre científico fue el tipo que recibía las ofrendas de los fieles, que no necesariamente ha de ser un sacerdote... Y, si los feligreses tan devotos se ofendieron porque no podrían ganarse la lotería ya que la sangre no era real, entonces sí habría ofensa al sentimiento religioso (miren que esto es bastante ambiguo y delicado).Son Cristianos pero non católicos apostólicos romanos, lo que se refleja al parecer en la India como "delito" es blasfemar (sea cual sea la religión sobre la que se hable), y por lo visto en este caso poner en evidencia que no se trata de un milagro, en principio lo consideran como una blasfemia pero aún que yo tenga constancia no se ha celebrado juicio alguno.
Yo soy católico y no me creo eso de las estatuas, mucho menos lo de las "caras" q aparecen en cualquier lugar.
Y eso es por q creo en Dios pero no en su Iglesia, o por lo menos, no en su totalidad.
Pero para esas personas que solo dicen "que lastima, este tonto cree en un dios y en milagros".
Esta demostrado que personas con FE tienen mejores resultados luego de operaciones, enfermedades y demás. Yo digo que qué lastima debe ser vivir sin un poquito de fe, y no poder creer en algo sin que alguien lo "afirme" antes.