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Anónimo en
varios
Ayer, por la noche, llamaron a la puerta de mi piso. Era mi vecino de arriba, que bajaba a gritarme que dejase de freír marisco que le llegaba el humo y le estaba apestando toda la colada. Dicho esto, cerró mi propia puerta de un portazo y se largó sin darme tiempo a decirle que esa noche solo había cenado un bocadillo de queso. ADV
Las maravillosas relaciones vecinales. Esos momentos en los que entiendes a los abogados defensores cuando alegan ante el juez; "mi cliente en un momento de ofuscación transitoria, frió dos docenas de sardinas en justa revancha por el portazo y gritos de su vecino del piso superior al cual es evidente que le falta aporte de aceites grasos esenciales y Omega 3. Por eso le invitó a cenar y no por sorna. Y, de ahí, se lió el gallinero. Solicito un Hábeas Corpus".