Por la forma en que está redactado, por un momento pensé que había sido la propia mujer la que golpeó el coche.
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ADV sólo permite 400 letras en las publicaciones. Para el que tenga ganas de leer, aquí dejo la historia entera:
Estaba aparcado en el semáforo cuando la señora dio marcha atrás con la suficiente fuerza como para desplazar lateralmente mi coche. Me rebentó la puerta. Bajé con toda la buena fe del mundo y le dije que no se preocupara, que hacíamos parte amistoso y adiós muy buenas. Me dijo que la pintura que había en la puerta era de su vehículo, pero que el golpe en la puerta ya lo tenía antes del impacto. Intenté explicarle que no era así. Me dio un número y me dijo que la llamara cuando fuera al taller a repararlo y que ella se encargaría. Aunque no me fiara, guardé el número por si acaso.
Cuando llegaron, di mi versión de los hechos y me dijeron que llamara al número que me había dado. Me sorprendió que fuera ella la que contestara ya que me esperaba un número falso. Le dije que era el chico del golpe de hacía unos minutos y me dijo que ella no había tocado el coche ese día y que la dejara en paz; que volviera a llamar a ese número. Después de eso, los agentes subieron a su piso (reconocieron en seguida la mujer después de mi descripción porque parece ser que es como la vieja mueve-muebles de la que se avecina, la vieja conflictiva del edificio) y la hicieron bajar.
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La mujer insultándome, diciéndome que ya habíamos acordado que ella me pagaba la reparación (mentira porque me colgó antes de saber que estaba con la policía). Total, que la mujer no tenía seguro y los policías ya me dijeron que era insolvente. Lo que quiere decir que si vamos a juicio, la puerta me la acabaré pagando yo igual aunque gane, y en el remoto caso que perdiera, además voy a pagar el juicio. Fin.
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Estaba aparcado en el semáforo cuando la señora dio marcha atrás con la suficiente fuerza como para desplazar lateralmente mi coche. Me rebentó la puerta. Bajé con toda la buena fe del mundo y le dije que no se preocupara, que hacíamos parte amistoso y adiós muy buenas. Me dijo que la pintura que había en la puerta era de su vehículo, pero que el golpe en la puerta ya lo tenía antes del impacto. Intenté explicarle que no era así. Me dio un número y me dijo que la llamara cuando fuera al taller a repararlo y que ella se encargaría. Aunque no me fiara, guardé el número por si acaso.