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bea en
amor
Hoy, soy comunista, atea y de extrema izquierda. No sé cómo sucedió, pero me enamoré de un chico muy de derechas y también muy católico. No tenemos casi nada en común, salvo que nos queremos y sabemos llevar nuestras diferencias con chistes y alegría. El mes que viene nos casamos. Ninguno de nuestros padres quiere ir a la boda. ADV
Es coña, pero los anarquistas siempre os odiaremos un poco!
Si es que solo os falta proponer la castración química (el chiste me lo espero) y los campos de concentración.@drfail Un calco no, de hecho está bien que haya diferencias, pero algo tan abismal como lo de este ADV a mí se me haría imposible. No es sectarismo, es lo que he dicho en #9.#9 luo_ji dijo: Yo es qie este tipo de cosas no las entiendo. Que seais doferentes em ciertas cosas es normal y tal, ¿pero en esas? ¿Cómo puedes estar con alguien que según tus ideales es, básicamente, un cabrón? Yo considero mala persona a alguien "muy de derechas", por tanto, no podría estar con ella.
No estamos hablando de que ella sea del Madrid y el del Barça, ni de que a uno le guste la tortilla y al otro no, es algo mucho más trascendental.
Si tanto la familia de el como la tuya carecen de dicha tolerancia hacia los que piensan diferente porque piensas que van a cambiar porque tu te casas?
No es que considere el diablo a cualquiera que difiera de lo mío, es que si formas parte de un movimiento, el cual defiende cosas que me parecen repugnantes, tú me lo vas a parecer al llevar esas ideas a la práctica.
Por cierto, creía que se entendía que estoy hablando de diferencias muy grandes, de pensamientos casi o totalmente opuestos, pero parece que no.@albabukowski Es que precisamente estás planteando las ideologías como una etiqueta exponiendo ya que si una persona piensa ''x'' es repugnante a tus ojos. Las ideologías serán lo que son, pero las personas son algo aparte, y sin embargo parece que prejuzgar ya sin conocer las causas o circunstancias de la persona y obviando las acciones que han llevado a cabo en toda su vida es una moda en alza.
¿No te has parado a pensar que quizá la otra persona también pueda ver repugnante tu forma de penar? ¿Qué hacemos entonces? ¿Creamos un apartheid por religiones, tendencias políticas o sexualidades?
El asamblearismo es una idea muy atractiva, precisamente por eso es una trampa.@drfail
Lo de la vulnerabilidad de las minorías a manos de una virtual mayoría opresora que legisla en su detrimento: te concedo que existe controversia sobre cuántos miembros de la asamblea corresponden a cuántos representes. Existiría entonces, cierto, una indefensión de los menos numerosos. La solución sería que, en las mayorías, más miembros se requieran para la consecución de un representante y en las minorías, menos miembros sean necesarios para la obtención de un representante, Equilibrándose, así, de cierto modo el peso en la Asamblea.
En lo de los hijos estoy completamente de acuerdo.@albabukowski
No es común, cierto. Tampoco sabemos cuán convencidos y comprometidos están con sus ideales; pero, aún siendo verdad esas etiquetas que ellos se cuelgan, pero quiero creer que por el amor que se tienen, puede ser posible el respeto y la no imposición de los ideales de unos sobre el otro o sobre los posibles futuros hijos.
La antigua democracia griega, ni era autogestionada ni tenía derecho a voto la totalidad de la sociedad (carecían de ello mujeres y esclavos, p.ej.). A partir del siglo IV a.C., la asistencia a la Asamblea requería el pago de una cuota y, además, la legislación pasó a ser competencia de los tribunales, que consistía en una especie de funcionarios con puesto asegurado durante un año y sin posibilidad de acceder a ellos un ciudadano común en un momento puntual. No sirve de ejemplo de democracia real ni de sistema comunista libertario.
Pongamos por ejemplo que mi vecino sabe que soy del PACMA, y que cuando me ve entrar en el ascensor piensa ''hippie piojoso, ojalá viviese lejos de aquí'', pero en lugar de intentar echarme del bloque, me da los buenos días, espere a llegar a su piso y me diga adiós. Yo también puedo saber que pienso igual que él, pero lo acepto, convivo, interactúo con normalidad y no voy a los de mi entorno e intento estigmatizarle.
Las acciones no están condicionadas por el pensamiento, sino por la voluntad. Si otra persona tiene esos ''pensamientos repugnantes'' pero los tiene en la intimidad y sin dañar a los demás pues bien, que se pudra en su sectarismo. @drfail No son lo mismo, per yo hablo de los casos en los que van en consonancia. Siguiendo ese mismo ejemplo, imagina que ese vecino se dedica a maltratar gatos. Lo normal sería que esa persona te cause rechazo y que no te diera por tener una relación de pareja con ella.
#36 #36 miguel_lacambra dijo: #31 @albabukowski *Puedo no pensar*
Un neonazi (pensamiento) organiza cazas de homosexuales (acción). Acción y pensamiento no son lo mismo: tienes la esvástica, el busto de Lenin o un altar en su casa, bien. Que sales a matar rojos, colgar tenderos o pegar a alguien con una cruz, para.
Dices que las acciones pueden se condicionan por la ideología, pero también pueden no estarlo. No todo ha de hacerse en base a la ideología ¿Qué haces si siendo comunista no estás de acuerdo con matar gente para instaurar la dictadura del proletariado? ¿Y si tu pensamiento es nazi pero no quieres llevar a judíos a las duchas? ¿Es confusión o humanidad?En mi opinión, hacer las cosas "porque tu ideología lo dice" es un error. Más bien sería al revés: tú tienes X ideales y llegas a una ideología que coincide con estos y que te puede representar. Actuar segun las normas de ese movimiento sin pararte a pensar si es correcto o no, es una gilipollez y caer en el sectarismo. Hace falta un mínimo de pensamiento crítico.
Obviamente puedes no estar de acuerdo con todos los puntos de ese movimiento.
Resulta un tanto absurdo "acoplar" los principios de un nuevo sistema a una sociedad que vive bajo otro. La implantación del comunismo libertario, o de cualquier otro nuevo sistema, requiere de una reforma integral y a gran escala de la sociedad, incluyendo la del mundo laboral. Como bien señalas tú, lo que ocurre en tu barrio también sucedió en la antigua Grecia. Por lo tanto, la implantación de un sistema verdaderamente asambleario precisa de una reforma que consiga que las obligaciones laborales, en este caso, no interfieran con la posibilidad de acudir a la Asamblea y ejercer el derecho universal a la autodeterminación.
Y si para tratar con una persona tenemos que pedirle el "carnet de izquierdista", apaga y vámonos.@libertaria Debatir, replantearse las cosas, no cerrarse en banda y escuchar otros puntos de vista es bueno. Pero sinceramente, una relación como la del ADV la veo rara de cojones. Veo más probable que alguno de los dos o ambos se cuelguen esas etiquetas pero a la hora de la verdad se la sude el tema. Es que me parecen cosas demasiado opuestas.
En lo de los hijos estoy completamente de acuerdo.
Con respecto a lo que dices sobre lo manipulable y circunstancial del voto en tu hipótesis de la ley agraria: Quienes legislarían en contra del agricultor serían los jornaleros, explotados por el gran terrateniente o por el pequeño burgués dueño de parcelas que arrenda a precio de oro al campesino. Si se hiciese una debida expropiación y reasignación de las quienes la laboran, quién querría legislar contra el campesino, uno de los sustentos del sector primario?
En este caso, y en cientos más, una ley contra, por ejemplo, el agricultor estaría movida por fines lucrativos.
#41 #41 miguel_lacambra dijo: #39 @libertaria Aún así, el hecho de votarlo todo no garantiza justicia. Platón trató de primera mano la corrupción de la democracia asamblearia ateniense con la condena a muerte de Sócrates. Una comunidad asustada o enfadada puede votar algo injusto, además de que cabe pensar qué sería de las minorías si una mayoría que se hiciera con el control de la asamblea legislase contra ellos (tal como estamos ahora, nuestras leyes protegen a las minorías, algo que es un hito en nuestra historia). Luego están las consultas populares en forma de referéndum, pues por ejemplo en Turquía Erdogan quería sacar a consulta popular la reinstauración de la pena de muerte.
El asamblearismo es una idea muy atractiva, precisamente por eso es una trampa.¿De verdad te parece que las leyes protejan a las monorías?
El asamblearismo es una idea muy atractiva, precisamente por eso es una trampa.@drfail
Con respecto a la corrupción en los miembros de la Asamblea de la antigua Grecia que mencionas: en el comunismo libertario ya se ha contemplado esa tendencia al choriceo del quien se apalanca en el poder. Por ello, el representante elegido en la Asamblea para x cometido, sólo tendrá potestad en ese x cometido; perdiendo todo poder una vez el destino del x cometido sea decidido.
Con respecto a la corrupción en los miembros de la Asamblea de la antigua Grecia que mencionas: en el comunismo libertario ya se ha contemplado esa tendencia al choriceo del quien se apalanca en el poder. Por ello, el representante elegido en la Asamblea para x cometido, sólo tendrá potestad en ese x cometido; perdiendo todo poder una vez el destino del x cometido sea decidido.
@libertaria Existe la posibilidad de que se lucre durante el tiempo estipulado. Aquí no manga el que este solo un rato o mucho, sino el que puede. Revestir con un aura de incorruptibilidad el asamblearismo utópico es igual que hacerlo con el sistema electivo actual.
La antigua democracia griega, ni era autogestionada ni tenía derecho a voto la totalidad de la sociedad (carecían de ello mujeres y esclavos, p.ej.). A partir del siglo IV a.C., la asistencia a la Asamblea requería el pago de una cuota y, además, la legislación pasó a ser competencia de los tribunales, que consistía en una especie de funcionarios con puesto asegurado durante un año y sin posibilidad de acceder a ellos un ciudadano común en un momento puntual. No sirve de ejemplo de democracia real ni de sistema comunista libertario.@libertaria Me gustaría saber que entiendes por ''democracia real'', porque ese concepto, al igual que el asambleismo efectivo, es tan atractivo y abstracto que muchos regímenes se han autocolocado esa etiqueta, y tú pareces relacionarlo inmediatamente con el comunismo libertario cuando el comunismo teórico lleva dentro de sí mismo el concepto de ''dictadura del proletariado'', el cual además reduce a un grupo enorme de la población a proletariado como si fuese lo mismo ser tendero, estribador o agricultor, de los cuales sus intereses no son los mismos. No todos podemos permitirnos estar siempre votándolo todo, algunos tenemos obligaciones que no nos permiten estar siempre en la asamblea, de ahí el actual sistema representativo.
Resulta un tanto absurdo "acoplar" los principios de un nuevo sistema a una sociedad que vive bajo otro. La implantación del comunismo libertario, o de cualquier otro nuevo sistema, requiere de una reforma integral y a gran escala de la sociedad, incluyendo la del mundo laboral. Como bien señalas tú, lo que ocurre en tu barrio también sucedió en la antigua Grecia. Por lo tanto, la implantación de un sistema verdaderamente asambleario precisa de una reforma que consiga que las obligaciones laborales, en este caso, no interfieran con la posibilidad de acudir a la Asamblea y ejercer el derecho universal a la autodeterminación.@libertaria Lo del anacronismo es cierto. Lo de un asamblearismo a gran escala es, por otra parte, un absurdo. No puedes meter a todas las personas de una ciudad como puede ser por ejemplo Madrid en un mismo sitio para discutir un problema, pues no habrá espacio, algunos tendrán que trabajar, otros estarán enfermo, algunas de parto, etc. Pero pongámonos anarquistas: si aun pudiendo acudir todo el mundo a la asamblea, en esta decide por un 50'01% de los votos algo ¿no estás coartando la autodeterminación del 49'99% de la población? ¿Sabiendo que son mayoría, no podría ese 50'01% comenzar a legislar en detrimiento del resto, instaurando privilegios o una suerte de bisimetría legal?
Con respecto a lo que dices sobre lo manipulable y circunstancial del voto en tu hipótesis de la ley agraria: Quienes legislarían en contra del agricultor serían los jornaleros, explotados por el gran terrateniente o por el pequeño burgués dueño de parcelas que arrenda a precio de oro al campesino. Si se hiciese una debida expropiación y reasignación de las quienes la laboran, quién querría legislar contra el campesino, uno de los sustentos del sector primario?
En este caso, y en cientos más, una ley contra, por ejemplo, el agricultor estaría movida por fines lucrativos.@libertaria Tu planteo es maniqueo y obvia las circunstancias, pues parece que ser que para ti solo exista el tipo de explotación de la tierra de grandes propiedades, situación propiamente andaluza o rusa (anterior a la revolución), cuando este puede en realidad tener una explotación diminuta que apenas de para subsistir a la familia que la trabaja (caso gallego). Fue ese miedo a la expropiación lo que volvió a los pequeños agricultores en contra de la segunda república, pues se juega con el pan de las familias por una teoría económica.
Con respecto a lo que dices sobre lo manipulable y circunstancial del voto en tu hipótesis de la ley agraria: Quienes legislarían en contra del agricultor serían los jornaleros, explotados por el gran terrateniente o por el pequeño burgués dueño de parcelas que arrenda a precio de oro al campesino. Si se hiciese una debida expropiación y reasignación de las quienes la laboran, quién querría legislar contra el campesino, uno de los sustentos del sector primario?
En este caso, y en cientos más, una ley contra, por ejemplo, el agricultor estaría movida por fines lucrativos.@libertaria No fueron los eseritas rusos los más beneficiados de las expropiaciones, sino un mundo urbano incapaz de hacer fluir el cereal hacia si mismo, siendo incapaces de ofrecer nada que quisiera a cambio el campesinado, el cual fue el que salió peor parado de esas expropiaciones.
En todo caso, el comunismo no pretende eso de ''la tierra para el que la trabaja'', pues eso sería reconocer la propiedad privada. En Camboya, Pol Pot siguió al pie de la letra el comunismo económico y aquello acabó en desastre (muy largo para comentar aquí).
Lo de la vulnerabilidad de las minorías a manos de una virtual mayoría opresora que legisla en su detrimento: te concedo que existe controversia sobre cuántos miembros de la asamblea corresponden a cuántos representes. Existiría entonces, cierto, una indefensión de los menos numerosos. La solución sería que, en las mayorías, más miembros se requieran para la consecución de un representante y en las minorías, menos miembros sean necesarios para la obtención de un representante, Equilibrándose, así, de cierto modo el peso en la Asamblea.@libertaria El problema de eso es el mismo que, por ejemplo en algunos territorios de nuestra comunidades autónomas, en la que se da más peso a las comarcas menos pobladas en detrimiento de las grandes poblaciones. Esto, en teoría, supone un equilibrio de poder, pero la realidad es que el habitante de la zona más poblada puede ensar ''Yo trabajo como alguien que vive en aquel pueblo ¿Por qué entonces mi voto vaale menos? ¿No es justo una persona un voto?''
No es que considere el diablo a cualquiera que difiera de lo mío, es que si formas parte de un movimiento, el cual defiende cosas que me parecen repugnantes, tú me lo vas a parecer al llevar esas ideas a la práctica.
Por cierto, creía que se entendía que estoy hablando de diferencias muy grandes, de pensamientos casi o totalmente opuestos, pero parece que no.@albabukowski Me quema que siempre me venga alguien en la facultad, el trabajo o el barrio diciéndome que ''x'' es o piensa tal para ponerle la cruz esperando provocar esa especie de reacción de rechazo. Buenos y malos hay de todas formas y colores, y por sus acciones los reconocerás, pero no pienso que sea correcto el ponerle una Cruz de David encima a alguien solo por una maldita etiqueta.
Pero como mola poner etiquetas: Si no piensa como yo, seguro que es el diablo. @drfail No, si cabrones hay en todas partes. Pero no estaría con alguien que defiende unos ideales que a mí me parecen nocivos.
Mala persona por tener cierta ideología, no por no compartir la mía, que es distinto.
Si una persona defiende una ideología política será porque le parece correcta y porque representa sus ideales. Si tiene una serie de ideales y pensamientos, en teoría sus acciones van a ir acorde con ellos. A la otra parte de la relación, le pasa lo mismo pero con otra ideología. En el momento en que las acciones de uno, al otro le parezcan moralmente reprochables y totalmente contrarias a lo que él considera "bueno", va a haber un conflicto y puede considerar "mala" a esa persona.
Pero como mola poner etiquetas: Si no piensa como yo, seguro que es el diablo. @drfail Joder, es que parece que no veis relación ninguna entre tener X pensamientos políticos y la forma de actuar. Veis las ideologías como una etiqueta, como algo que dices ser y ya está, como si dices que te gusta el color verde. Pero es que si llevas esa ideología a la práctica, ya estás realizando acciones. Acciones que obviamente están directamente relacionadas con esas ideas políticas.
No es que considere el diablo a cualquiera que difiera de lo mío, es que si formas parte de un movimiento, el cual defiende cosas que me parecen repugnantes, tú me lo vas a parecer al llevar esas ideas a la práctica.
Por cierto, creía que se entendía que estoy hablando de diferencias muy grandes, de pensamientos casi o totalmente opuestos, pero parece que no.
Disculpad que me meta en la discusión. Pero yo, personalmente, no lo veo así.
Por supuesto que hay personas de ideas completamente contrarias a la mías, e incluso, a quienes puedo resultar detestable por mi pensamiento. De nuevo, hablo bajo mi unto de vista, al proyectar una sociedad ideal en que las bases fueran la asamblea y la autogestión. Por ello, esas personas que tú dices que desecharías del puzzle, para mí son parte de él; porque su voz sería escuchada y su voto sería tan válido como cualquier otro, y podría ser elegido representante de tales intereses, si la mayoría así lo quisiera.
Hablo en una sociedad ideal donde arraigase el comunismo libertario; una democracia real.
@libertaria Aún así, el hecho de votarlo todo no garantiza justicia. Platón trató de primera mano la corrupción de la democracia asamblearia ateniense con la condena a muerte de Sócrates. Una comunidad asustada o enfadada puede votar algo injusto, además de que cabe pensar qué sería de las minorías si una mayoría que se hiciera con el control de la asamblea legislase contra ellos (tal como estamos ahora, nuestras leyes protegen a las minorías, algo que es un hito en nuestra historia). Luego están las consultas populares en forma de referéndum, pues por ejemplo en Turquía Erdogan quería sacar a consulta popular la reinstauración de la pena de muerte.
El asamblearismo es una idea muy atractiva, precisamente por eso es una trampa.