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wagnerin en
trabajo
Hace unos años, mi jefe de departamento me dijo que se sentiría orgulloso de mí como trabajadora si supiera sonreír y halagar a alguien que me cae mal. Sin embargo, no pasaba nada si sus subordinados no sabían anatomía general: la forma es más importante que el fondo y esa lacra ha llegado al sector hospitalario. ADV
- A mí no me cae mal alguien a quien no conozco, es decir, los pacientes ni me caen bien ni me caen mal
- El jefe no se refería a guardar unas normas básicas de respeto y de empatía hacia quien sea, sino de “halagar” aunque a uno no le apetezca
En definitiva: hacerles la pelota a los jefes de farmacéuticas y de aparatos venían a interrumpirte como si no tuvieras otra cosa mejor que hacer y, sobre todo, a los jefes de otros servicios que querían que los pacientes que derivaban a nuestros servicios tuvieran determinados privilegios (como colarlos) con respecto a otros que no estaban “respaldados por nadie”.
Cambio y corto.