Bah, te acabas acostumbrando, te lo digo por experiencia.
Algún día estarás tan sumamente cansada que te caigas del sueño y a partir de ahí ya bien.
Si son muy muy escandalosos, sube y dales un toque.
acostúmbrate a la ciudad, es normal que haya ruidos tanto de los vecinos como de la calle pero vamos no eres la única que se muda del campo a la ciudad y no todos desarrollan insomnio crónico.
2
Te acostumbraras con el tiempo. Si no toma unas pastillas para el sueño o mudate
es normal, pero descuida, que con el tiempo de acostumbras y si quieres dormir pues tomate un te o algunas pastillas para dormir
0
Es cuestión de acostumbrarse, ya verás. Llegará un día que estés tan cansada que por mucho ruido que haya, dormirás.
Para que te hagas una idea, cuando yo era pequeña vivia en frente de un campanario que tocaba cuartos y horas las 24 horas, y no me molestaba porque estaba acostumbrada. Pero cuando nos mudamos de piso y dejé de oír las campanadas no dormí bien en un mes. Es cuestión de costumbre.
0
bueno, opino que lo que necesitas es un macho que te resguarde en sus brazos...
0
Pfff qué putada. A mi me ha pasado parecido, no soy de campo pero sí era de pueblo pequeño (3000 habitantes) y vivía en un edificio muy silencioso. Ahora estoy viviendo en Madrid por tema de trabajo y tengo arriba a una familia de ruidosos con una niña pequeña que se pasa el día saltando y chillando. No se suelen acostar hasta las 2 de la madrugada y yo me despierto a las 6 para ir a trabajar.
0
Suele pasar yo tarde tres meses en acostumbrarme mientras usaba unos tapones para los oídos algo ayudan
0
Llamadme rara,pero yo como estoy acostumbrada a la ciudad,sin el ruido,en plan en completo silencio no podría dormir
Algún día estarás tan sumamente cansada que te caigas del sueño y a partir de ahí ya bien.
Si son muy muy escandalosos, sube y dales un toque.
Para que te hagas una idea, cuando yo era pequeña vivia en frente de un campanario que tocaba cuartos y horas las 24 horas, y no me molestaba porque estaba acostumbrada. Pero cuando nos mudamos de piso y dejé de oír las campanadas no dormí bien en un mes. Es cuestión de costumbre.