¿Estás envidiosa de la relación que tiene tu padre con su perra que seguro que le hace más caso que tú y se alegra más cuando él llega a casa que tú que pasas de él?
Ah, a tí no te eligió. Apareciste ya crecidita un día es su casa con un documento que decía que eras su nueva hija? ¿Supongo que la nevera también es su hijita, porque también la eligió?
Tienes un problema y no es la perra.