Escúchame atentamente:
Cierras sigilosamente la puerta del armario y caminas hacia atrás de espaldas muuuuy lentamente mientras preguntas en voz alta; ¿mamá, dónde coxones hay una manta para mí?.
Y ella saldrá veloz cual paloma blanca a darte una y llamarte tonto mientras respira aliviada de que seas tan tonto de no encontrar nunca nada.
Hazme caso.
Cierras sigilosamente la puerta del armario y caminas hacia atrás de espaldas muuuuy lentamente mientras preguntas en voz alta; ¿mamá, dónde coxones hay una manta para mí?.
Y ella saldrá veloz cual paloma blanca a darte una y llamarte tonto mientras respira aliviada de que seas tan tonto de no encontrar nunca nada.
Hazme caso.