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mejorsola en
familia
Hace unos años, sufrí acoso escolar. A causa de ello, no puedo estar en sitios muy concurridos (como trenes a rebosar o discotecas) sin sufrir un ataque de ansiedad. A día de hoy, mi madre sigue pensando que mi fobia a la multitud es sólo una excusa para no tener que estudiar/trabajar. Gracias por tu confianza, mamá. ADV
Lo que viviste de pequeña pertenece al pasado, arreglarse no se puede. Pero no es tan difícil aceptar, asumir, perdonarse y perdonar.
Desarrollaste en consecuencia una fobia que se presenta como ansiedad ante la multitud humana y por lo que explicas, tus referentes paternos no son capaces de comprender tu situación, empatizar contigo y explicarte que el bienestar emocional no tiene nada que ver con el éxito social o económico, sino con la capacidad que uno mismo tiene de sentir orgullo por lo que es y no por lo que debería ser, de aceptarse, cuidarse, amarse y protegerse de quienes distorsionan su equilibrio.
Es posible, por tu vivencia y la ecpatía de tu entorno más próximo, que te veas incapaz de afrontar la multitud con la seguridad necesaria para discernir entre aquellos que te pueden aportar algo y aquellos a los que debes apartar de ti.
Por ello te puede venir bien aceptar, asumir, perdonar, perdonarte... Y desde ese punto dejar de sufrir situaciones para empezar a vivirlas. No hay un aula llena de gente desconocida y en quien no confías a la que tú acudes por estudios. Eres tú, estudiante, quién va a clase a recibir lecciones de sus profesores sin importar cuántas personas haya alrededor ni sus personalidades. No hay un tren que pasa por ahí y al que te subas para ir a trabajar. Eres tú quien hace uso de un servicio para cumplir tus objetivos, sin importar cuántas personas haya alrededor ni sus personalidades.
Las discotecas... Sólo convéncete de que no es un ambiente necesario para crecer como persona. Además están llenas de gente, no eres la única que lo piensa. Y huelen mal!
Asegúrate de pasar el tiempo en los lugares donde quieres estar y que te aporten lo que quieres recibir. Y así da igual cuántos, quiénes, cómo y de dónde sean los demás. A los que te encuentres en el camino tendrán algo que ver contigo y podrás volver a confiar.