♀
rizosa en
estudios
Hace unos años, dos, fui a Inglaterra en verano. El día que llegué, la señora de mi casa había recibido una carta del marido pidiendo el divorcio. El año pasado, fui a Canadá y la hija de la señora se había ido de casa con su novio dos días antes de mi llegada. La chica no dio señales de su paradero en el mes que pasé allí. Este año me voy a Oxford. Lo siento familia que me acojas. ADV
O, por otra parte, puede que sea el destino quien rija nuestras vidas y que todo esto haya ocurrido por algún motivo que escapa a nuestra comprensión; en ese caso, sabes que no tienes la culpa de nada.
Como dice un proverbio chino: si un problema tiene solución, para qué te vas a preocupar; y si un problema carece de solución, para qué te vas a preocupar.