¡Pero tío! ¿Es que nadie te ha enseñado que el dinero que te encuentras, a menos que lo veas caer, no tiene dueño? Si preguntas, siempre habrá un listo que dirá que es suyo.
Lección para los dos hermanos: uno por no guardar bien el dinero y otro por ingenuo.
Lección para los dos hermanos: uno por no guardar bien el dinero y otro por ingenuo.