Mira, me cuesta mucho creer que un niño con 4 años pueda empujar, humillar, sentirse el gallito y seguir humillando, todo esto mientras se mantiene de pie y habla al mismo tiempo. Que mi sobrina tiene esa edad y siguen pensando en cuanta arena pueden comerse en los 10 segundos que dejas de mirarles.
Lo sé, el conocimiento es poder...