No te engañes. Ese tío siempre fue gilipollas pero al principio no se metía contigo. En algún momento esto empezó a ocurrir y ahora que la cosa te afecta a ti ves que no era ironía ni sarcasmo sino simplemente imbecilidad.
O lo pones en su sitio, o lo dejas (idealmente ambas).
Y replantéate lo que es para ti ser gracioso.
O lo pones en su sitio, o lo dejas (idealmente ambas).
Y replantéate lo que es para ti ser gracioso.