Hombre, vergüenza da, pero reconoce que en verdad tu madre te ha hecho un favor, ahorrándote el mal rato al invitarlo a comer. Ya quisieran muchos tener una madre como la tuya, la mía es muy parecida y a veces le doy hasta una palmada en el hombro xD
Dentro de unos años, la echarás de menos.