Tú has hecho lo que debías, que es prevenirla y avisarle. No puedes hacer más. Piensa que quien más sale perdiendo es ella, que no sólo corre el riesgo (muy elevado, porque quien lo intenta una vez, lo intenta cien) de acabar engañada, sino que además ha perdido a una amiga. Y tíos puede encontrar chasqueando los dedos, pero una amiga de verdad, ya es más difícil.
Además, ser amable con alguien no es poner los cuernos.