Haberle dicho, bueno ,la gordura tiene cura,tu estupidez no.
No entiendo a la gente que se mete con los demás,y además se burla queriéndote hacer sentir aun peor.
En mi familia estamos acostumbrados a vacilar y a reírnos de todo.
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Todavía recuerdo cuando una de mis tías se echó novio, un tipo que iba de listo y se creía muy graciosito. Cuando hablaba con mi prima, que siempre ha sido llenita, no dejaba de tirarle puntadas así, que si se cruzaba por delante de la tele se perdía tres episodios, que si en el gimnasio no debería pagar, sino cobrar porque le usasen la tripa de colchoneta... Mi tía no le paraba los pies, porque "ella tenía que aprender a reírse de sí misma, y si le molestaba, que adelgazase" (no es su madre, aclaro). Una vez el tío le preguntó que en qué tienda le vendían al por mayor el tocino, y mi prima contestó "en la misma en la que le ponen a tu padre los cuernos". Ahí ya fue ella la mala, la borde, la desvergonzada, la que no sabía entender una broma. Pero a partir de entonces, el tío se calló la boca.
A la familia y a los mayores hay que tenerles respeto, sí, pero a cambio de que ellos te lo tengan también a ti. No eres un bufón ni un pedazo de madera, tienes sentimientos y él debe ser consciente de que los ha herido. Si no sabe entender una cosa tan simple, o le das una mala contestación que se lo indique, o directamente corta relación con él. Si pregunta, dile que no estás dispuesta a ver a una persona que, después de meses sin verte, no se le ocurre decirte que te quiere o que te echó de menos, sino sólo insultarte.
No entiendo a la gente que se mete con los demás,y además se burla queriéndote hacer sentir aun peor.
A la familia y a los mayores hay que tenerles respeto, sí, pero a cambio de que ellos te lo tengan también a ti. No eres un bufón ni un pedazo de madera, tienes sentimientos y él debe ser consciente de que los ha herido. Si no sabe entender una cosa tan simple, o le das una mala contestación que se lo indique, o directamente corta relación con él. Si pregunta, dile que no estás dispuesta a ver a una persona que, después de meses sin verte, no se le ocurre decirte que te quiere o que te echó de menos, sino sólo insultarte.