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Anónimo en
familia
Hoy, los videojuegos siempre han sido una parte importante de mi vida, el problema es que me daban ataques de ira y rompía mandos y ratones. Con mucho esfuerzo he conseguido reducir muchísimo estos ataques. Hoy he tenido uno y he golpeado el colchón de mi cama (forma mediante la que me desahogo y no rompo nada). Mis padres me han llamado enfermo y han amenazado con echarme de casa. ADV
Ninguno de ustedes ha jugado contra alguien en cualquier videojuego en su vida¿no?
#2 #2 crisdemyx dijo: ¿Que esperabas? ¿Que te dijeran "gg isi"?@crisdemyx LOL (¿league of legends o reír sin parar?)
al autor...
Tranquilo, romper el mando es normal, mientras sea el tuyo no estás cometiendo un delito gamer.Otra cosa es si de verdad son ataques de ira, ahí sí es un problema.Por otro lado, tus papás se pasaron, no deberían decirte enfermo, ni echarte de la casa.Aún así tenían razón, pero exageraron
Lo mas gracioso de todo es lo de los padres, cada uno tiene una situación diferente, pero si no quieres un hijo así haberlo educado para encajar mejor las derrotas que tenga en su vida y sus decepciones.¿Cuantos de aquí no han visto a sus padres gritandole a un televisor, o perdiendo la paciencia muchas veces?
Yo antes rompía todo lo que tocaba cuando perdía en un juego competitivo, hoy años después no rompo nada y no tengo ningún tipo de problema psicológico, como muchos "psicocologos" en potencia anuncian por aqui #1 #1 trew dijo: Es que no es normal. Deberías de consultar con un psicólogo si tienes problemas para controlar la ira..
Ninguno de ustedes ha jugado contra alguien en cualquier videojuego en su vida¿no?
#2 @crisdemyx LOL (¿league of legends o reír sin parar?)
al autor...
Tranquilo, romper el mando es normal, mientras sea el tuyo no estás cometiendo un delito gamer.Otra cosa es si de verdad son ataques de ira, ahí sí es un problema.Por otro lado, tus papás se pasaron, no deberían decirte enfermo, ni echarte de la casa.Aún así tenían razón, pero exagerarono si he jugado muchas veces....pero no me dedico a destrozar la casa ni a gritar como un loco cuando pierdo