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Storybrooke en
ave
Hace tiempo, que alucino con esta nueva moda de no permitirle a los niños creer en la magia y en las figuras mágicas (Papá Noel, Ratoncito Pérez etc). Argumento: es que no se les puede mentir.
A mí me vais a perdonar, pero decirles a los niños que la magia existe no es mentir porque no se trata de un engaño con intención de perjudicarlos, si no de nutrir una etapa natural de su desarrollo.
Lo último que comentas es ya el acabose de la desfachatez y el ombliguismo, y ni entro. Perfecto normal encantado de ser normal e indignado de lo anormal. No oséis perturbar mi normalidad, canallas.
No hubo poco jaleo "es que yo no tolero que se mienta a mis hijosssssssss... es que los entontecéis, es que se supone que vienen aquí a aprender verdades científicas (sólo para lo que te conviene, borjaluis, que cuando esa verdad científica va orientada a una sexualidad que no apruebas, entonces noooooooo, Diosito no dijo esoooo), es que la vida no es cuentooo", y desde Dirección se dijo que la postura era esa y no había más que hablar. Se trata de un centro con-cer-ta-do, si no admiten las reglas del centro, no pasa nada, hay mil centros más donde pueden llevar a sus hijos.
Me parece supertriste que, siendo algo en lo que participa TODA LA SOCIEDAD, que hasta los informativos te dicen "estamos a cinco de enero, en muchos hogares esperan hoy con ilusión a los Reyes Magos que sin duda ya han emprendido viaje dejando su magia para los más pequeños y bla... bla... bla...", llegue un padre/madre capaz de robarle a su hijo esa inocencia, esos preciosos recuerdos. Para mí era una época cargada de magia y nervios agradables, merecen disfrutarla en toda su amplitud.
Aparte yo de Sevilla ya he sido la hija de puta y me encantaba joder a mis compañeros que creían yo no les preguntaba qué te han traído los Reyes y no que te han comprado tus padres que te ha dejado tu padre debajo de la almohada cuando se te ha caído un diente
@klingon2 Así tuvimos a uno hace algunos años. Acabó llorando cuando su propio padre refrendó nuestra versión: "a ti te lo tienen que comprar tus padres porque te portas muy mal, y los Reyes sólo le traen regalos a los buenos. Claro, tus padres no han querido que seas el único niño que no recibe nada, te han comprado algo y te han dicho esa mentira para que no te sientas tan mal, pero visto cómo te portas, hay que decirte la verdad: los reyes no te han dejado nada por cosas como la que haces; mentir, alborotar, pegar a otros...".
Claro, los padres dijeron que sí a todo. Porque una cosa es que tú lo sepas y otra muyyyy distinta, que rompas la ilusión de los demás. Le quitaron los regalos durante unas semanas, tuvieron con él una charlita seria y oye, mano de santo. El niño aprendió a respetar la ilusión ajena y a no ser tan cabrito. Esos comportamientos hay que cortarlos de tajo.
Otra cosa es que cuando preguntan directamente, porque ya no se lo tragan, muchos padres preferimos no mentirles. En mi caso eso a sido con mi niña de 8 años, casi 9, y la mayoría de padres se me han echado encima.
Otra cosa es que cuando preguntan directamente, porque ya no se lo tragan, muchos padres preferimos no mentirles. En mi caso eso a sido con mi niña de 8 años, casi 9, y la mayoría de padres se me han echado encima.@aisha78 Comparto la percepción. Hay chavales que se hacen los tontos hasta los 13 para no desmotivar a sus padres, lo cual es esperpéntico.
Si tienes algún alumno musulmán: por curiosidad, ¿sus padres han adoptado la celebración de la Navidad o cómo se hace para evitar ese choque cultural?
Te doy la razón en el matiz de centro concertado; del mismo modo que en centros de ese perfil insuflan ideas religiosas entre los menores. Ahora bien, quien no quiera ver que ello es ideología y que sirve a un propósito (un modelo de sociedad, con unos valores y unas costumbres determinadas) es: o inocente, o tonto, o perverso.
Si les dices a los niños que los bebés vienen de París: mal. Si les dices que tres en camello o un gordo en trineo volador traen regalos: bien. La hipotenusa.@bonibonito Es un centro concertado religioso. Tenemos alumnos árabes, chinos y judíos; sus padres son conscientes de la educación que van a recibir (a ver, hay opción ética, pero la mayoritaria es religión), y en estas fechas, por mera imitación y el "es que mis amiguitos todos tienen regalos...", también los niños de otras religiones reciben regalos (de hecho, el centro hace un regalito en la primera evaluación a todos los chavales, generalmente un libro o un estuche de lápices, además de que uno de los profes se disfraza de Papá Noel y se lo da junto con una bolsita de caramelos. La mayor parte de padres lo ven como una festividad para niños, con independencia de la religiosidad, como Halloween).
El primer ateo del centro soy yo, y soy consciente de lo que dices: se intenta que los chavales vean y tengan unas ideas de colaborar, ayudar, ser tolerantes, ser bondadosos con los demás... eso no tiene nada de malo.
Pues como muchas cosas, depende de la edad: si un niño de cuatro años te pregunta de dónde ha venido su hermanito pequeño, no le vas a dar una clase de biología, ni le vas a hablar de la realidad del sexo; le dirás que papá y mamá, queriéndose mucho y riéndose mucho lo hicieron, le hablarás de la semillita, de... si es demasiado pequeño para entenderlo, lo mejor es tirar del cuento de la cigüeña y esperar al menos un año más para hablarle de botánica. No hay nada de malo en dejar que un niño, una criatura que vive en un estado de inocencia casi absoluta, disfrute ese estado.
No digo que mi infancia haya sido la mejor ni mucho menos, pero veo casos en el lado contrario que son como el del klingon "como yo sé la verdad, voy a reventarle la película a los demás". Por norma general, los que vivieron esa maravillosa mentira de niños, tienen recuerdos más felices que aquellos a quienes les fue arrebatada.
El primer ateo del centro soy yo, y soy consciente de lo que dices: se intenta que los chavales vean y tengan unas ideas de colaborar, ayudar, ser tolerantes, ser bondadosos con los demás... eso no tiene nada de malo.
Pues como muchas cosas, depende de la edad: si un niño de cuatro años te pregunta de dónde ha venido su hermanito pequeño, no le vas a dar una clase de biología, ni le vas a hablar de la realidad del sexo; le dirás que papá y mamá, queriéndose mucho y riéndose mucho lo hicieron, le hablarás de la semillita, de... si es demasiado pequeño para entenderlo, lo mejor es tirar del cuento de la cigüeña y esperar al menos un año más para hablarle de botánica. No hay nada de malo en dejar que un niño, una criatura que vive en un estado de inocencia casi absoluta, disfrute ese estado.
No digo que mi infancia haya sido la mejor ni mucho menos, pero veo casos en el lado contrario que son como el del klingon "como yo sé la verdad, voy a reventarle la película a los demás". Por norma general, los que vivieron esa maravillosa mentira de niños, tienen recuerdos más felices que aquellos a quienes les fue arrebatada.Gracias por la descripción del ambiente en el centro.
Por lo demás, insisto en que veo un sesgo, no sólo en ti, a favor de lo fácil y cómodo: la tradición, lo aceptado, lo complaciente. Desde mi perspectiva, podría ser el otro el que intoxicase a mi hijo, ¿entiendes? ¿Aceptar la diversidad y educar en la tolerancia es algo más que un lema? Si lo es, nadie tiene por qué esconder o censurar su opinión y modo de vida, algo que es distinto a decirle a tus hijos que vayan por ahí gritando que Papá Noel no existe (o Dios).
Los recuerdos más felices siempre van de la mano de la integración social, porque somos animales gregarios, sobre todo a temprana edad. Como sabes, la socialización es el paso previo a la conformación del individuo. Por tanto, es ventajista y conformista asumir que algo es bueno por el hecho de que está acompañado por el refuerzo, implícito o explícito, social. Máxime cuando, a través del hedonismo consumista y la educación consentidora y sobreprotectora predominante, el cerebro rápidamente asocia neurotransmisores de la felicidad y Navidad.
¿Qué pensarías si inculcase a mis hijos el terraplanismo? Y ojo que de imaginación el terraplanismo va sobrado. ¿Y si en Conocimiento del Medio les hablasen de dragones como animales reales?
Por lo demás, insisto en que veo un sesgo, no sólo en ti, a favor de lo fácil y cómodo: la tradición, lo aceptado, lo complaciente. Desde mi perspectiva, podría ser el otro el que intoxicase a mi hijo, ¿entiendes? ¿Aceptar la diversidad y educar en la tolerancia es algo más que un lema? Si lo es, nadie tiene por qué esconder o censurar su opinión y modo de vida, algo que es distinto a decirle a tus hijos que vayan por ahí gritando que Papá Noel no existe (o Dios).
Los recuerdos más felices siempre van de la mano de la integración social, porque somos animales gregarios, sobre todo a temprana edad. Como sabes, la socialización es el paso previo a la conformación del individuo. Por tanto, es ventajista y conformista asumir que algo es bueno por el hecho de que está acompañado por el refuerzo, implícito o explícito, social. Máxime cuando, a través del hedonismo consumista y la educación consentidora y sobreprotectora predominante, el cerebro rápidamente asocia neurotransmisores de la felicidad y Navidad.
¿Qué pensarías si inculcase a mis hijos el terraplanismo? Y ojo que de imaginación el terraplanismo va sobrado. ¿Y si en Conocimiento del Medio les hablasen de dragones como animales reales?@bonibonito Muchas gracias por la comparacion y equiparacion entre terraplanismo y creer en papá noel, me ha abierto los ojos! A cómo una persona con tu déficit (sea el que sea) no es capaz de entender por mucho que se le quiera explicar algo, porque simplemente no le da. Venga un saludo y lo siento por la gente que te sufre en persona. Ah, y Feliz navidad.